Por primera vez, los gobiernos de Santa Fe y Entre Ríos acordaron un marco regulatorio común para la pesca en el río Paraná. Las nuevas resoluciones, elaboradas junto a pescadores, cooperativas y frigoríficos, buscan ordenar la actividad, proteger la biodiversidad y asegurar la sostenibilidad del recurso. Los ministros Enrique Estévez, Gustavo Puccini y Guillermo Bernaudo destacaron que la coordinación entre provincias es fundamental para garantizar reglas claras y fortalecer al sector pesquero.
Las medidas incluyen un cupo conjunto de captura de 900 toneladas para el trimestre enero–marzo de 2026 y una veda temporal del sábalo desde el 20 de diciembre al 20 de enero en ambos márgenes del río. Entre Ríos también ajustó su esquema de prohibiciones semanales para igualarlo con el santafesino: sábados, domingos, lunes y feriados. El cupo anual definitivo se definirá en la Audiencia Pública del 16 de diciembre, donde participan todos los actores de la cadena ictícola.
El acuerdo surge en un contexto ambiental crítico: el Paraná continúa bajo estrés desde la bajante histórica de 2020 y solo 6 de cada 100 sábalos alcanzan talla reproductiva, según datos del proyecto EBIPES. Ante este escenario, ambas provincias acordaron revisar trimestralmente el estado del recurso y coordinar políticas sostenidas. Se trata de un paso histórico hacia la gestión conjunta del río, clave para proteger la biodiversidad y asegurar el futuro de la actividad pesquera en la región.

