Después de ocho años, la Asociación Latinoamericana de Investigación y Desarrollo del Algodón (ALIDA) volvió a reunirse y eligió como sede al INTA Reconquista, en el norte de Santa Fe. Representantes de nueve países de América Latina y el Caribe, junto a expertos del Comité Consultivo Internacional del Algodón (ICAC), debatieron sobre los principales desafíos y oportunidades de un cultivo estratégico para las economías regionales.
El encuentro, bajo la consigna “Horizontes productivos del algodón en Latinoamérica y el Caribe”, definió una hoja de ruta en torno a cuatro ejes: ecofisiología y recursos naturales, conservación genética y mejoramiento, manejo integrado de plagas, e innovación tecnológica con énfasis en tecnologías 4.0, trazabilidad y asociativismo. Los referentes coincidieron en que el futuro del algodón regional depende de mayor cooperación científica y políticas de largo plazo.
En paralelo, la Red Argentina de Mujeres Algodoneras realizó un taller de hilado con huso en la EEA Reconquista, donde productoras y artesanas compartieron saberes ancestrales. La actividad buscó visibilizar el rol de las mujeres en la cadena algodonera, reforzando que el algodón no solo representa innovación tecnológica, sino también identidad cultural y comunitaria.
Desde el ICAC remarcaron la relevancia global del cultivo: “El algodón reduce la pobreza, empodera a las mujeres y ayuda a combatir el cambio climático”, afirmó Eric Trachtenberg. En tanto, Keshav Kranthi destacó que la investigación debe priorizar no solo mayores rendimientos, sino mejores ingresos para los productores. El encuentro dejó como conclusión central que el futuro del algodón en América Latina y el Caribe se construirá con más ciencia, innovación y cooperación regional.