La cosecha gruesa en el centro-norte de Santa Fe muestra un progreso importante gracias a la reciente estabilidad climática.
Según el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA), la trilla de soja temprana ya alcanzó el 85% de avance, con rendimientos muy destacados que llegan hasta los 60 quintales por hectárea en lotes puntuales, calificando a la mayoría de los cultivos en estado de «bueno a muy bueno».Sin embargo, el panorama es crítico en el norte provincial, específicamente en los departamentos Vera, General Obligado y 9 de Julio. En estas zonas, los excesos hídricos mantienen la cosecha prácticamente paralizada o con avances muy lentos, con lotes anegados y problemas de drenaje que no solo ponen en riesgo el cierre de la campaña actual, sino que también condicionan la planificación de la próxima siembra de invierno.
Por otro lado, la soja tardía y el sorgo también registran avances, con la soja de segunda alcanzando el 35% de la superficie cosechada y rindes de hasta 48 quintales. En contraste, el cultivo de algodón es el más golpeado por el clima y las plagas; la actividad en el oeste está frenada por el ingreso de agua desde Santiago del Estero y Chaco, mientras que en el este el ataque del picudo algodonero agrava la pérdida de calidad de la fibra.
Hacia adelante, se espera un escenario de mayor estabilidad con temperaturas bajas que podrían favorecer el secado de los suelos, aunque persiste el alerta por posibles lluvias irregulares durante el fin de semana. Los productores se mantienen expectantes, ya que cualquier nueva precipitación en las zonas inundadas podría derivar en el abandono definitivo de algunos cultivares y pérdidas económicas significativas.

